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Serendipia: Psicología y Creatividad


En el año 2018 inicié este blog bajo el nombre Coloreando Emociones. Publiqué algunas entradas con la intención de mantener este espacio vivo a través de contenidos relacionados con la salud mental; sin embargo, con el paso del tiempo quedó en el olvido. Hoy decido darle una nueva oportunidad, con otro nombre y otro sueño: Serendipia: Psicología y Creatividad.

Desde entonces han pasado muchas cosas. Aún no había llegado la pandemia, estaba comenzando un nuevo trabajo, Orión (mi perro) no formaba parte de mi vida y aprendía a manejar como una forma de salir de mi zona de confort. He aprendido mucho en este camino; algunas cosas, sin duda, me han transformado, otras probablemente siguen siendo las mismas. Retomar este blog nace, precisamente, del deseo de seguir creciendo.

Son ya 20 años de ejercicio profesional —tal vez un poco más— y me atrevo a decir que de quienes más he aprendido ha sido de mis pacientes. A cada uno le agradezco profundamente la oportunidad de acompañarlos en sus procesos de cambio. En este recorrido he podido observar que las transformaciones van mucho más allá de las sesiones y de las herramientas que se brindan: implican práctica, constancia, avanzar y retroceder, y volver a intentarlo.

Como persona, también he atravesado diversas situaciones que me han llevado a trabajar en mi propia salud mental, apoyándome en la terapia y en otras herramientas que han nutrido mi bienestar personal: la literatura, la escritura terapéutica, el journaling o los diarios emocionales, los mandalas, el mindfulness, entre otras. Consciente de la fortaleza que todo esto me ha aportado, deseo que más personas puedan descubrir y experimentar su valor.

La RAE define la serendipia como “un hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual”, y creo profundamente en ello. Creo que cada día vivimos pequeñas serendipias: momentos que no buscamos, pero que nos hacen sonreír, nos sacan de la rutina y nos sorprenden. De ahí nace la importancia de la curiosidad, de mantenernos conscientes y atentos a esos hallazgos que pueden surgir de cualquier lugar: un libro, una palabra, una canción, las nubes o incluso los sueños.

Mi premisa es sencilla y, a la vez, poderosa: ¿qué pasaría si unimos la serendipia con la psicología? ¿Y si además le sumamos creatividad? ¿Si nos atrevemos a salir, aunque sea un poco, de nuestra zona de confort para conocernos de otra manera? ¿Y si empezamos a mirar las dificultades como oportunidades de aprendizaje?

Surgen entonces miles de preguntas, y he decidido comenzar a explorarlas y responderlas en compañía de quienes quieran unirse a este camino.

Así que… ¿te atreves a soñar conmigo?



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